
Cuando confías en tu cónyuge te sientes tan seguro que nada importa, es decir, te sientes libre de preocupaciones. No tienes que ocultar quien eres ni tienes que protegerte a ti mismo.
Ahora, ponte en el lugar de tu cónyuge y examina cómo tú lo afectas. Pregúntate, “¿De qué forma no he sido digno de confianza?”. Quizás fuiste crítico o duro cuando admitió una falta, o una debilidad. Esto hace perder la confianza y muestra que no se te pueden entregar las partes más vulnerables del corazón.
O tal vez no has cumplido tus promesas. Pedir a tu cónyuge una aportación honesta te revelará áreas que podrías necesitar mejorar para construir la confianza en tu matrimonio.
POR JOHN TOWNSEND
Extraido de la revista
Enfoque a la Familia


No hay comentarios:
Publicar un comentario